Egipto
Hablar de Egipto es como hablar de nuestra segunda patria, un país que amamos, porque nos ha abierto sus cálidos y amables brazos para que establezcamos acá nuestro hogar, aunque sea de manera temporal. Hablar de sus gentes es como hablar de nosotros mismos, los países que tenemos tradición y herencia latina y mediterránea, porque nuestra idiosincrasia tiene bastante similitud con la de esta milenaria tierra, que hasta nos sorprendemos de las coincidencias que encontramos.
Si bien es cierto que Egipto se encuentra físicamente bastante lejos de nuestros terruños, no solamente por la distancia aérea, sino también por su idioma, su religión y sus costumbres, debemos tener la entereza de reconocer que también se encuentra muy cerca de nuestro corazón. La calidad de la gente que encontramos acá, nos ofrece espontáneamente una com...